El odio y la narrativa de violencia. La realidad de los chivos expiatorios.

El día de 3 de agosto de 2019, ocurrió un tiroteo en un Walmart de El Paso, Texas. De acuerdo con el artículo “Una masacre y un manifiesto de 2300 palabras llenas de odio contra los migrantes hispanos” (New York Times), luego de 90 minutos del tiroteo apareció en internet un texto “que hablaba sobre una invasión hispana a Texas y detallaba un plan para dividir a Estados Unidos en territorios por raza”.

El artículo también menciona que hasta el momento las autoridades no tienen certeza sobre si el manifiesto, que lleva por título “La verdad incómoda”, está relacionado con el ataque ocurrido en El Paso; sin embargo, pude decirse que de lo que sí hay certeza es de la propagación de narrativas de odio que han ubicado a los inmigrantes como principales enemigos a perseguir.

El tiroteo más reciente es muestra del impacto que tienen las narrativas de odio promovidas por diferentes grupos a nivel mundial que ponen énfasis en exacerbar el miedo, el desconocimiento y el resentimiento para generar o crear chivos expiatorios que ayuden a legitimar sus agendas.

En el artículo “Las máscaras de la violencia colectiva: chivo expiatorio-mártir, héroe nacional y suicida bomba” (Beriain:2007) se señala que el chivo expiatorio es “aquel que aleatoriamente es elegido como sacrificable, como “falso culpable” al que se le endosan los males de la comunidad y que, por lo tanto, debe ser sacrificado para que la comunidad recupere su normalidad”.

De acuerdo con Jaime Aguiló (2018), la teoría del chivo expiatorio es atribuída principalmente a René Girard, quien: 1) definía la deseo mimético como “un mecanismo central en la construcción de las relaciones humanas”; 2) consideraba que “el deseo para formularse tiene que percibir la amenaza de otro” y; 3) señalaba que los seres humanos somos “seres miméticos: deseamos lo que los otros desean y, recíprocamente, los otros desean lo que nosotros deseamos.”

Girard consideró en su teoría que a través del mecanismo del chivo expiatorio “la violencia va polarizándose sobre antagonistas cada vez menos numerosos, hasta que todos tienen al mismo individuo o grupo como objeto de odio. Todos los miembros de la multitud se influencian o se imitan entre ellos en la elección de la víctima, dándose la polarización de la masa contra un objetivo único.” (Aguiló, 2018: 113)

Las características del chivo expiatorio pueden traducirse a la manera en que se crea la narrativa antiinmigrante en el mundo. Países como Francia, Alemania, Estados Unidos e incluso México, pueden dar cuenta de la manera en la que el miedo puede ser utilizado para justificar la implementación de políticas migratorias duras.

Tal situación es tan generalizada que algunas organizaciones internacionales se han pronunciado al respecto. Por ejemplo, en el discurso del Alto Comisionado de la ONU titulado “La migración: por qué los derechos humanos importan”, se señaló que los migrantes se enfrentan no solamente a las murallas físicas que dividen fronteras sino también a muros de hostilidad levantados por el miedo.

En el mismo discurso se mencionó que “los miedos nos empujan a buscar explicaciones sencillas. Tratamos precipitadamente de encontrar chivos expiatorios, de preferencia un grupo débil y extranjeroEllos son la causa de cuanto tememos y en ellos podemos fijar nuestra ansiedad, con lo cual evitamos la reflexión compleja, lúcida y multidimensional, capaz de generar auténtico progreso. Nos agarramos a la certidumbre de los demagogos, las fáciles demarcaciones entre “ellos” y “nosotros”, la sensación de poder que emana de las soluciones simplistas que nos presentan, en palabras cuya fuerza se deriva del odio y la división”.

El discurso de la ONU no puede ser más claro, el miedo es pilar de acciones que evitan reflexiones profundas y que someten a los más vulnerables como consecuencia.

Conclusión

Puede decirse que, en general, cuando las narrativas de odio se validan desde el Estado puede producirse una propagación de dichas ideas puesto que la colectividad las asume como “institucionalizadas” cuando en realidad derivan de reflexiones divisorias que buscan establecer límites entre “ellos” y “nosotros”.

La creación de chivos expiatorios es un ejemplo de como la violencia puede generalizarse y permear las creencias de la colectividad; situación que permite realizar y justificar acciones colectivas a fin de “proteger” a la comunidad de aquellos que no son considerados parte de ella.

En el presente siglo, la migración es un fenómeno social que busca ser atendido a través de políticas nacionales e internacionales; sin embargo, la realidad muestra que las fronteras imaginarias del miedo, el abuso, la violencia, el desconocimiento, la ignorancia y el simplismo siguen siendo las más difíciles de atravesar.

Fuentes

New York Times. Una masacre y un manifiesto de 2300 palabras llenas de odio contra los migrantes hispanos

Beriain. (2007). Las máscaras de la violencia colectiva: chivo expiatorio-mártir, héroe nacional y suicida bomba

Alto Comisionado (ONU). Discurso: La migración: por qué los derechos humanos importan.

Aguiló, J. (2018). El deseo mimético. El mecanismo del chivo expiatorio. Dos casos sucedidos en Corea. Revista Mexicana de Estudios de la cuenca del Pacífico

Por Alejandra. FM Thought

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